XI ideales - AFCON 2025
Han pasado ya unas cuantas semanas desde que terminó la Copa de África, pero me siento en la obligación de incluir en el blog mis XI ideales del torneo. En esta entrada vamos a repasar a los mejores jugadores de la fase de grupos y de todo el torneo bajo mi punto de vista, ilustrado en dos XI diferentes en los que no muchos jugadores se repiten. Empezamos por la fase de grupos.
Ernan Siluane. La verdad es que nunca ha sido un portero que me haya gustado y ha seguido dejando errores técnicos, pero en la primera fase del torneo mostró que es un guardameta con grandes reflejos y dejó paradas decisivas que ayudaron a Mozambique a lograr una histórica clasificación a octavos de final.
Noussair Mazraoui. Si Marruecos notó menos la baja de Hakimi en la fase de grupos fue en gran parte gracias al jugador del United. Ha vuelto a enseñar su solidez defensiva, versatilidad y capacidad para proyectarse en ataque, que dieron a Marruecos mucho empaque en la banda derecha.
Ramy Bensebaini. Con él en el campo Argelia no recibió un solo gol en la fase de grupos y formó una gran pareja con Mandi en esos partidos. No cometió apenas errores, demostró concentración, solvencia defensiva y buen pie en la salida de balón.
Nouhou Tolo. Fue una de las caras visibles del sorprendente rendimiento de una Camerún que llegaba con muchas dudas al torneo en medio de la convulsión institucional. Lateral izquierdo reconvertido a central, su intensidad, velocidad, garra y solvencia fueron de lo mejor en la primera fase.
Arsène Kouassi. Jovencísimo lateral izquierdo, tremendamente ágil y punzante, sus incursiones por la banda izquierda ayudaron a que Burkina Faso lograra el segundo puesto de su grupo y la clasificación a octavos. Incluso llegó a anotar un gol en el enfrentamiento ante Sudán de la tercera jornada.
Idrissa Gueye. Pese a ser un jugador de mucha veteranía, se ha mantenido como una pieza clave del mediocampo de Senegal. Su seguridad con la pelota, inteligencia táctica y capacidad de recuperación le hicieron destacar en la fase de grupos como uno de los grandes mediocentros defensivos africanos.
Ibrahim Maza. No empezó el torneo como titular pese al gran momento del que venía en el Leverkusen, pero terminó tirando la puerta abajo y haciéndose un hueco en el once. Su calidad técnica, talento con y sin balón, y capacidad para aparecer de cara a gol le convirtieron en una de las grandes armas de Argelia.
Amad Diallo. Su pierna izquierda arrancando a pierna cambiada fue el arma más peligrosa de Costa de Marfil en la primera fase, con dos goles decisivos para sumar 4 puntos en las dos primeras jornadas y clasificar a los marfileños para octavos. Su golazo ante Camerún es buena prueba de su talento y peligro en el disparo.
Ademola Lookman. Jugando como enganche y no en banda Chelle consiguió que fuera uno de los grandes nombres de la primera fase. Fue decisivo en los dos primeros partidos con 2 goles y 2 asistencias, postulándose para candidato al MVP del torneo. Su disparo, desequilibrio y amenaza en la conducción son una delicia.
Lyle Foster. Generó 4 goles en la primera fase como punta de lanza del ataque de los bafana bafana, siendo en aquel momento el mejor jugador del torneo en ese aspecto junto a Lookman. En la fase de clasificación al Mundial dejó dudas, pero ese perfil de nueve físico y poderoso han dado la razón a Broos.
Ayoub El Kaabi. Al igual que Maza no empezó el torneo como titular, pero se hizo un hueco a base de golazos. Marcar dos goles de chilena en una fase de grupos no está al alcance de cualquiera y demuestran su capacidad rematadora e instinto en el área.
Pasamos ahora al XI ideal de todo el torneo:
Yassine Bounou. Otro torneo de selecciones más siendo de los mejores porteros. No tuvo mucho trabajo en la fase de grupos, pero en las eliminatorias dejó paradas decisivas que llevaron a Marruecos a la final. Héroe en la tanda ante Nigeria, dio una exhibición en la final manteniendo viva a Marruecos.
Krépin Diatta. Un auténtico cañón en la banda derecha de Senegal, siendo un extremo reconvertido a lateral. Sus incorporaciones al ataque fueron una de las grandes armas de los senegaleses, siendo un jugador muy incisivo y punzante. Tiene velocidad, regate y verticalidad. Una pena sus problemas físicos.
Yasser Ibrahim. Ya en Al Ahly había demostrado ser un central muy fiable, pero nunca había sido protagonista con la selección. Su presencia en la línea de tres egipcia fue clave para que alcanzaran las semifinales. Posicionalmente impecable, poderoso en el juego aéreo y con buena salida de balón.
Calvin Bassey. El mejor defensa del torneo sin ninguna duda, imperial durante todos los partidos de Nigeria. Físicamente es una roca, casi insuperable en los duelos físicos, tremendamente agresivo y muy sólido en el juego aéreo. A veces daba la sensación de que estaba jugando contra niños.
Noussair Mazraoui. La vuelta de Hakimi le envió al lateral izquierdo y allí volvió a demostrar ser un jugador tremendamente útil para Marruecos. Pese a que han salido laterales izquierdos marroquíes interesantes, ha demostrado por qué Regragui confiaba en él. Versatilidad y solidez.
Idrissa Gueye. Impecable su torneo en el mediocampo de Senegal, clave para sostener todo el aparato ofensivo de los de Pape Thiaw. Ya en la fase de grupos dio un nivel altísimo, pero es que lo continuó durante los cruces. El título de Senegal no se entiende sin su trabajo y oficio en el medio.
Neil El Aynaoui. No es casualidad que la Roma acometiera su fichaje, pues es un mediocentro completísimo, que da equilibrio, abarca campo y tiene llegada al área rival. Es un auténtico motor en el mediocampo y ha sido capaz de sentar a una institución del fútbol marroquí como Amrabat.
Alex Iwobi. Por fin dio el nivel que se esperaba de él tras años naufragando en el doble pivote de Nigeria. Fue el faro creativo de las Super Águilas con su buen manejo de las dos piernas, calidad con balón y claridad de ideas. Ha sido una de las claves para el excelente papel de Nigeria en el torneo.
Brahim Díaz. El penalti fallado en la final empañan su paso por el torneo, pero no se puede negar su papel absolutamente decisivo para que Marruecos fuera avanzando rondas hasta la final. Siempre ha sido un jugador de mucha calidad técnica, con una zurda privilegiada, una amenaza en tres cuartos.
Victor Osimhen. Volvió a demostrar por qué es uno de los grandes delanteros del fútbol de clubes europeo y probablemente el mejor nueve africano. Su voracidad y capacidad rematadora volvieron a ser las grandes armas en ataque de Nigeria. Formó una gran pareja con Akor Adams.
Sadio Mané. Es verdad que ya no es aquel futbolista que brilló en el Liverpool, pero en la Copa de África ha demostrado por qué sigue siendo una pieza fundamental del ataque de Senegal. Decisivo una vez más con sus goles, su experiencia y su calidad en ataque. Su gol en semifinales ya es parte de la historia de su país.
Y hasta aquí el repaso a los XI del que para mí es el torneo de selecciones más entretenido y especial del mundo del fútbol. Muchas gracias por leer!


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