Previa de la fase de clasificación a la Copa de África 2027 (I)


Tras la finalización de la ronda preliminar, el pasado 19 de mayo se celebró el sorteo de los grupos de la fase de clasificación para la Copa de África 2027. La lucha por clasificar para la competición continental más importante de África comenzará en la ventana FIFA de septiembre. Antes de ello, vamos a analizar cada uno de los grupos y qué podemos esperar de ellos, repasando a los favoritos, las posibles sorpresas y lo que podemos esperar de cada selección. Lo realizaremos en tres entregas separadas, para poder extendernos en cada selección sin llegar a elaborar una entrada excesivamente extensa. Vamos con el primer fascículo.



GRUPO A

Bandera de Marruecos Marruecos

Bandera de Gabón Gabón

Bandera de Niger Níger

Bandera de Lesoto Lesoto

Pese a que sobre el papel Marruecos es la gran favorita para lograr el primer puesto del grupo, nos encontramos ante un grupo bastante interesante. La propia Marruecos llega tras un Mundial algo decepcionante, aunque volvió a ser la mejor selección del continente en la máxima competición. Tiene más calidad que el resto de selecciones del grupo y un modelo definido, lo que debería implicar que terminara arrasando. Ouahbi debería seguir apostando por el 4-2-3-1 que usó en el Mundial, veremos si con Saibari como falso nueve o dando entrada a algún delantero centro de profesión como El Kaabi. También queda la incógnita de si Chadi Riad seguirá siendo la pareja de Issa Diop en el centro de la defensa, o si regresa una opción como Aguerd, tras su fichaje fallido por la Real Sociedad.

Gabón vive tiempos convulsos y hace unos meses no parecía que se llegaría a esta situación. El mal papel del equipo en la Copa de África de Marruecos, en la que sumaron tres derrotas, se unió a la abultada derrota ante Nigeria (4-1) que terminó con su sueño de ir al Mundial, lo que provocó la destitución del entonces seleccionador, Thierry Mouyouma. Tras una breve etapa con un interino en el banquillo, llega Sébastien Migné para llevar a cabo lo que parece ser una reconstrucción. El técnico francés llega tras un gran trabajo con Haití, a la que clasificó para el Mundial y a la que hizo competir muy dignamente en un grupo nada sencillo. Hay varias incógnitas sobre la mesa, la primera de ellas el sistema que empleará Gabón. Con Mouyouma venía jugando en un 4-2-3-1, con un doble pivote muy marcado Ndong-Lemina y Kanga en la mediapunta, pero Migné viene de desplegar un 4-4-2 con Haití e incluso un esquema con tres centrales y carrileros. Quizá este último sea el esquema que mejor le pueda venir a un equipo que no va sobrado de solidez atrás. Otro de los interrogantes a resolver es el papel de Aubameyang, que sigue vigente a sus 37 años, pero que siempre ha tenido sus idas y venidas con Gabón. También habrá que cubrir la baja del central Ecuele Manga, que se retira de la selección y deja un vacío de liderazgo y jerarquía atrás. El objetivo debe ser alcanzar la segunda plaza.

Níger es uno de los equipos que viene creciendo en los últimos meses y había pasado a ser uno de los grandes candidatos a regresar a la máxima competición continental, siendo 2013 su última presencia. Bajo el mando de Badou Zaki habían encontrado un esquema muy definido, con una defensa muy asentada con nombres como Camara y Alhassane en los laterales, Katkoté y Sako como centrales, un mediocampo con jugadores clave como Oumarou, A. Mohamed, Y. Moussa o Badamassi, y una referencia a nivel goleador de buen nivel como Daniel Sosah. Además, ha ido incorporando piezas interesantes, como la joven perla Abdoul-Latif Djibril Goumey, o Konan N'Dri, que debería tener un papel importante en una banda. Pero hay algo que preocupa de este equipo: tras la marcha Badou Zaki al banquillo de Jordania la federación tiene pendiente nombrar un sustituto. Será clave acertar con el reemplazo si Níger quiere competirle a Gabón la segunda plaza. Será importante que el nuevo seleccionador siga una línea continuista.

Lesoto es uno de los equipos que han ido dejando dudas en los últimos meses y que además no va sobrado de talento en ninguna de las líneas. Tras la fase de clasificación al Mundial, la federación decidió destituir a Leslie Notsi, que para mi venía realizando un trabajo bastante aceptable dadas las evidentes limitaciones y escasez de recursos, y nombrar a Atang Bob Mafoso. El técnico venía de ser campeón de liga en Namibia con el African Stars y fue asistente de Leslie Notsi en la propia selección de Lesoto. El primer gran reto del seleccionador fue superar la fase previa de clasificación a la Copa de África, en la que tuvo que enfrentarse a Seychelles, que sobre el papel era la selección más débil del continente. La eliminatoria a doble partido dejó muchas dudas y estuvo a punto de dejar una gran sorpresa, tras adelantarse Seychelles con un gol de Labrosse en la vuelta. Lesoto consiguió darle la vuelta al partido con un gol agónico en el tramo final y salvó así una enorme decepción. Tampoco los amistosos han ayudado a disipar dudas, tras empatar 1-1 y caer 4-0 en un doble enfrentamiento ante Kenia. Queda la incógnita de qué esquema va a emplear Mafoso; si va a seguir el 4-2-3-1 que ya utilizó Notsi en su etapa o va a terminar virando a un esquema con doble punta. Jugadores como Moerane en la portería, Makhele y Mokokoane en el centro de la defensa y Lesako en la banda derecha parecen fijos. Quedan incógnitas como los laterales, el doble pivote, la banda izquierda y la posición de nueve. Veo difícil que evite ser colista del grupo.


GRUPO B

Bandera de Egipto Egipto

Bandera de Angola Angola

Bandera de Malaui Malaui

Bandera de Sudán del Sur Sudán del Sur

En teoría estamos ante un grupo que presenta una selección muy por encima de resto, y otro equipo que por nivel de jugadores debería imponerse a las otras dos selecciones. Egipto llega tras una Copa de África donde dejó buenas sensaciones y un Mundial más que digno, donde estuvieron a punto de eliminar a la que entonces era la vigente campeona del Mundo, Argentina. Hossam Hassan ha conseguido que Egipto vuelva a ser uno de los equipos más fuertes del continente, pese a las críticas hacia alguna de sus selecciones en las listas y las dudas que ha dejado la gestión de la federación en los últimos tiempos. La leyenda del fútbol de su país debería seguir apostando por el 4-2-3-1 que le funcionó tan bien en el Mundial, nuevamente con Salah con libertad por detrás del punta, abandonando definitivamente la banda derecha. El relevo en la portería de la mano de Shobeir ha sido otro de los aspectos positivos, así como la irrupción de Ziko, un jugador al que Hassan ha utilizado indistintamente en la banda y en punta con un gran resultado. Jugadores como Zizo o Trezeguet parecen haber perdido peso en favor de jugadores como Emam Ashour, el propio Ziko o Haissem Hassan, que han traído un soplo de aire fresco al equipo. Las incógnitas abiertas parecen ser la pareja de Yasser Ibrahim en el centro de la defensa, el lateral izquierdo que se disputan Hafez y Fatouh, la pareja de Ateya en el doble pivote (Lasheen o Fathy) y la configuración de las bandas en función de quién sea el nueve (veremos si Marmoush se asienta ahí). Egipto debería terminar primera de grupo sin muchos problemas.

Angola es uno de los equipos a los que habrá que estar atentos tras su cambio de técnico. La etapa de Pedro Gonçalves comenzó muy bien y tuvo picos de bastante nivel, pero el equipo se terminó cayendo. La dirección de Beaumelle en la Copa de África de Marruecos no dio el efecto deseado y el técnico francés decidió marcharse al Esperance Tunis, en el que terminó destituido. Ahora llega Aliou Cissé, un técnico que logró el éxito con Senegal tras llevarla a ganar su primera Copa de África y que venía de hacer un buen trabajo con la selección de Libia, a la que hizo competir y tener ciertas opciones en la fase de clasificación al Mundial. El entrenador parece haber dejado atrás el esquema de tres centrales que usó Gonçalves y que él mismo había implantando con Libia, para dar paso a un 4-3-3. Ha decidido volver a dar peso a Manuel Keliano, un jugador interesante que nunca ha llegado a romper con Angola, tras la retirada de Fredy, el gran capitán de esta selección. Parece que Buatu seguirá siendo la pareja de Gaspar en el centro de la defensa tras el mal nivel de David Carmo y que Show-Maestro-Keliano deberían formar el mediocampo. Las incógnitas parecen ser la portería (Hugo Marques o Neblú), el lateral derecho, las bandas (vamos a ver qué pasa con jugadores como Gelson Dala y Milson) y el nueve (Zini parece haberle ido ganando enteros a Mabululu). Tengo muchas ganas de ver qué construye Aliou Cissé. En cualquier caso, Angola debería ser segunda de grupo sin muchos problemas.

Malaui es uno de esos equipos desconocidos para el gran público, pero que creo que viene haciendo un trabajo bastante bueno. Prueba de ello es, por ejemplo, la presencia de su equipo femenino en la final de la WAFCON. Hablamos de un equipo del que me gustó bastante lo que vi en la fase de clasificación al Mundial, más allá de la sonrojante derrota ante Santo Tomé y Príncipe. Kalisto Pasuwa ha construido un 4-2-3-1 bastante definido, donde quedan ciertas incógnitas, pero que cuenta con una columna vertebral muy definida. Thole en la portería, Petro y Chembezi Denis en el centro de la zaga y Lloyd Aaron en el doble pivote son las grandes certezas de la selección. Queda definir qué rol va a cubrir Gaddie Chirwa, si como lateral derecho o extremo en esa misma banda, la pareja de Aaron en el doble pivote, o si Mwisho Mhango va a seguir en la mediapunta a expensas de si vuelve Gabadinho Mhango. Otra de las grandes incógnitas es la posición de nueve, donde Malaui cuenta con varios delanteros de perfil muy físico y potente como Mbulu, Adepoju, Malango y Kumwembe. Veo difícil que puedan superar a Angola, pero insisto que es un equipo que viene haciendo cosas bien.

Sudán del Sur llega tras superar con bastante suficiencia la fase previa, en la que se impuso a Yibuti con cierta comodidad, pero también inmersa en un periodo de inestabilidad tras la polémica salida de Nicolas Dupuis justo antes de esa fase previa. Tras una breve etapa con un técnico interino, la federación ha anunciado al congoleño Christian N'Sengi Biembe. El técnico cuenta con cierta experiencia en las categorías inferiores de la selección de su país y llegó a ser seleccionador de la absoluta. Veremos a ver por qué esquema termina apostando y si da continuidad al 4-2-3-1 que veníamos viendo en Sudán del Sur en los últimos meses. Un aspecto a destacar es que se han ido incorporando jugadores llamados a ser importantes, como Teng Kuol, Ajak Riak, Kur Kur y Dor Jok. Sea como fuere y salvo sorpresa, veo bastante difícil que Sudán del Sur consiga evitar la última plaza del grupo.


GRUPO C

Bandera de Costa de Marfil Costa de Marfil

Bandera de Ghana Ghana

Bandera de Gambia Gambia

Bandera de Somalia Somalia

Costa de Marfil es una de las selecciones a la que habrá que estar muy atentos. La marcha de Emerse Faé tras un Mundial decepcionante, donde los marfileños contaban con talento para algo más, ha traído la llegada de Hervé Renard, el que ya fuera seleccionador de Costa de Marfil hace años, logrando salir campeón de África en 2015. El técnico francés, que ha alcanzado el éxito con más de una selección africana, llega con el objetivo de responder a algunas de los interrogantes que Emerse Faé no supo resolver. Lo primero es saber si volverá al 4-3-3 que Costa de Marfil vino trabajando en los últimos años o si optará por darle continuidad al 4-4-2 al que fue virando Emerse Faé, con el objetivo de dar más peso a los muchos recursos en ataque del equipo marfileño. También debe decidir qué hacer con la pareja de centrales, donde Ndicka debería ser un fijo tras superar sus problemas físicos. Agbadou, Diomandé, Singo o Kossounou son los candidatos a ser su pareja en defensa. Otra incógnita es el lateral izquierdo, donde Konan venía contando bastante. El mediocampo es uno de los principales problemas, pues la dupla Kessié-Sangaré ha supuesto un déficit de creatividad y salida de balón, y Seko Fofana no es el futbolista que fue en el Lens y que nunca se ha caracterizado por su fantasía con balón. Ahí debe ser clave Inao Oulaï, reciente fichaje de la Fiorentina. También hay que decidir quién va a ser el nueve del equipo. Guessand nunca ha terminado de funcionar, Bonny no ha terminado de romper con la selección y Wahi está lejos de aquel jugador que irrumpió en el Montpellier. Sea como fuere, los marfileños deben clasificar sin complicaciones.

Ghana es la segunda favorita del grupo C. Las Estrellas Negras se perdieron la anterior edición del torneo y no pueden permitirse otro fracaso como aquel. Llega tras un Mundial bastante positivo, en el que Carlos Queiroz logró construir un equipo ordenado y pragmático en tiempo récord, tras la destitución de Otto Addo después de una serie de resultados decepcionantes. El técnico portugués basó su idea en un 4-1-4-1, pero todavía está pendiente de confirmar si la federación de Ghana prolonga su contrato tras la finalización del Mundial. Habrá que definir si Asare sigue siendo el titular en la portería, cosa que parece bastante probable tras el buen nivel que ha mostrado en la selección. También queda pendiente ver si Yirenkyi y Sibo siguen siendo los acompañantes de Thomas Partey en el mediocampo, jugador que necesita volver a ser el eje de Ghana. Pero la gran incógnita seguramente siga siendo la posición de nueve, donde Jordan Ayew lleva años instalado sin casi competencia. La prensa y la afición han cuestionado su nivel y su papel en el equipo, así que habrá que ver si el que termine siendo el seleccionador explora otras vías como Prince Kwabena Adu. En cualquier caso, aunque Ghana debe ocupar una de las dos primeras posiciones, va a tener que tener cuidado con Gambia si no quiere llevarse otra sorpresa negativa.

Gambia es otro de los equipos que os recomiendo para estar atentos. Vienen de ser el equipo más goleador de toda África en la fase de clasificación al Mundial (aunque la cifra estará seguramente inflada por el pobre nivel de Seychelles) y van a contar con el apoyo de su público, toda vez que han conseguido habilitar un estadio local para disputar sus partidos. Además llevan tiempo trabajando bajo las órdenes de McKinstry, que ya ha construido un equipo con un esquema muy marcado, que debe resolver eso sí algunos problemas. El 3-4-3 es ahora mismo innegociable, pero el técnico ha ido probando diferentes combinaciones en la línea de tres centrales. El experimentado Omar Colley parece inamovible, pero todavía no está claro si le acompañarán opciones experimentadas como Sheriff Sinyan o si aportará de forma definitiva por jóvenes como M. Lion Njie, A. Saine, James Gomez o S. Sanyang. También debe definir qué quiere hacer en los carriles, donde ha ido alternando diversas opciones. El mediocampo debería ser un doble pivote formado por Ebou Adams y Bajo. Arriba queda la incógnita del nueve, donde Sidibeh y Bojang se disputan la titularidad. Van a ser un rival muy peligroso para Costa de Marfil y Ghana y no es descartable que puedan dar la sorpresa. Desde luego para mi tienen plantilla para estar en la Copa de África.

Somalia regresa a una fase de clasificación tras el crecimiento que viene registrando en los últimos meses de la mano de Yusuf Ali Nur. El técnico local ha encontrado estabilidad en un 4-2-3-1, que quedó refrendado en la eliminatoria ante Mauricio, donde fueron capaces de imponerse en la tanda de penaltis tras un doble 0-0. Aun así, debe despejar algunas de las incógnitas en el once. Habrá que ver si apuesta por el capitán Abdulsamed Abdullahi como pareja de Sharif en el doble pivote, buscando movilidad, despliegue físico y llegada, o si opta por el joven nacido en Liverpool Jarma Mohamed, un perfil de centrocampista de más control y construcción desde atrás. En este último caso, Abdullahi pasaría a la mediapunta, relevando al banquillo a Mukhtar Suleiman y a su velocidad y calidad técnica. También hay que despejar la incógnita de la posición de nueve, donde ha ido alternando entre Yusuf Ahmed y Yusuf Ali Ahmed. Sea como fuere y pese a la mejoría, parece difícil que Somalia pueda llegar a ganar algún partido ante selecciones de la talla de Costa de Marfil, Ghana e incluso Gambia. El objetivo debe ser seguir creciendo y ser cada vez más competitivos, logrando complicar la vida a equipos con mucho mayor nivel individual.


GRUPO D

Bandera de Sudáfrica Sudáfrica

Bandera de Guinea Guinea

Bandera de Kenia Kenia

Bandera de Eritrea Eritrea

El grupo D es uno de los tres grupos con una dinámica diferente a la del resto, toda vez que en el se encuentra uno de los anfitriones de la Copa de África 2027, Kenia, que ya tiene asegurado el billete directo, lo cual deja tan solo una plaza libre en el grupo. El gran favorito para lograrla es Sudáfrica, donde Pitso Mosimane es el nuevo seleccionador después de la marcha de Hugo Broos tras una etapa bastante positiva para los bafana bafana. El técnico sudafricano, que cuenta con experiencia en el continente a nivel de clubes, deberá resolver algunas de las cuestiones urgentes de la selección. Queda ver si apostará por dar continuidad al 4-2-3-1 que han venido desplegando los bafana bafana en los últimos años, para lo cual necesitará encontrar un relevo para Themba Zwane, que debería dar paso a opciones más jóvenes y toda vez que Mbula no terminó de funcionar. Sudáfrica debería ahora construir sobre jóvenes como Okon, Mbokazi, Appollis y Mofokeng. También deberá resolver el tema del nueve, donde Lyle Foster no ha convencido en exceso y Makgopa es un jugador con claras limitaciones. Por potencial y trayectoria debería terminar en primera posición.

Guinea viene de un periodo bastante convulso y lleno de resultados decepcionantes, toda vez que no estuvieron en la anterior Copa de África y protagonizaron una fase de clasificación al Mundial mediocre, como ilustra por ejemplo aquel empate a cero ante Somalia. Sobre el papel debe ser el gran rival de Sudáfrica en la lucha por la única plaza de clasificación que queda en este grupo, pero la realidad es que la situación tampoco ha mejorado en exceso bajo la dirección de Paulo Duarte. El técnico portugués, que cuenta con experiencia en el fútbol de selecciones del continente, debe empezar a cosechar resultados si no quiere terminar como sus predecesores. Para ello debe construir un equipo que sea capaz de aprovechar la presencia de Guirassy en la punta del ataque. Parece que va a seguir apostando por el 4-2-3-1, pero está lejos de haber encontrado un once con el que se sienta cómodo. Sigue teniendo dudas en el doble pivote y los extremos, y también hay que ver que terminar de ver qué pasa con la portería y el centro de la zaga. Ahora mismo veo a los guineanos varios escalones por debajo de Sudáfrica y me sorprendería que consiguieran darle la vuelta a la situación.

Kenia es uno de los anfitriones del torneo y, como he mencionado anteriormente, ya está clasificado para el mismo. Creo que McCarthy viene haciendo un buen trabajo pese a los problemas que existen en la federación. Lleva tiempo trabajando con un 4-2-3-1 muy definido, en el que ha ido probando diferentes alternativas en absolutamente todas las posiciones. Ahora mismo existen varias incógnitas. Frank Odhiambo parece ser un fijo en el centro de la defensa, pero queda ver quien terminará consolidándose como su pareja. También debe decidir quien será el acompañante de Odada en el doble pivote y si será Austin Odhiambo el enganche o terminará haciéndose hueco Zech Obiero. Arriba Michael Olunga parecía una figura indiscutible como nueve por su contrastada trayectoria goleadora, pero la irrupción de Ryan Ogam ha arrojado ciertas dudas. El técnico sudafricano debe utilizar estos partidos para seguir afinando el once y demostrar que puede competir contra selecciones de la talla de Sudáfrica y Guinea. Os recomiendo estar atentos a este equipo.

Eritrea fue la gran historia de la fase previa, donde logró superar con claridad una eliminatoria ante Esuatini, tras años sin competir. El egipcio Hesham Yakan ha logrado devolverles a una fase de clasificación pese a todo, aunque continúa la sombra de sospecha del gobierno eritreo de que algunos jugadores de la liga local aprovechen las convocatorias de la selección para no regresar al país. Ahora habrá que ver si Eritrea sigue dejando buenas sensaciones y logra hacer frente a equipos como Sudáfrica, Guinea o Kenia, que ahora mismo no sería descabellado decir que están bastantes niveles por encima de los eritreos. El objetivo debe ser recuperar el ritmo competitivo, construir con una meta a medio/largo plazo y seguir convenciendo a jugadores que tengan lazos con el país de ser convocados. Habrá que estar especialmente atentos a Ali Sulieman, el gran goleador del equipo, que ha demostrado tanto con la selección como con Egipto su olfato y capacidad rematadora. Es la punta de lanza del 4-3-2-1 que ha desplegado Eritrea bajo la dirección de Hesham Yakan. Parece difícil que logren algo más destacado que sacar algún punto ante Kenia.


Y hasta aquí la primera entrega del análisis previo de la fase de clasificación a la Copa de África. Espero que os haya gustado. En unos días volveremos con el análisis de los grupos E, F, G y H. Gracias por leer!

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